Equilibrio

Autocontrol - 1994

No os pasa a veces que tenéis muy claros vuestros ideales y aun eso, aparece por momentos ese orgullo que acaba desequilibrando la balanza? Ahí empieza una lucha de ideales.
Yo siempre he tenido claro que mi afición por la pintura es simplemente eso, una afición. Mi ego dice soy artista, pero prefiero decantarme por la modestia que me llama; un inquieto trabajador incansable y aficionado a la pintura .
Desde temprana edad me ha absorbido el Arte, tanto, que incluso antes de estudiar Diseño y Bellas Artes me ofuscaba como loco intentando copiar fielmente los ejercicios de los cursos de pintura por fascículos que compraba cada semana en el kiosco…pese a esa obsesión, jamás le di una importancia más allá de la simple plasmación inconsciente y de sus propiedades terapéuticas. Lo veía normal dada mi cabezonería (que aún mantengo y me va tan bien para las situaciones de la vida). Si hoy sigo con los pinceles es por lo terapéutico, por la desconexión de la realidad, para la satisfacción de mi ego, así relajarlo y bajarlo de las nubes. Ni cuando ante mis ojos, mis cuadros tomaban vida propia y dejaban de ser meras copias para convertirse en carne y visceralidad; creciendo al ritmo que la propia mente se expandía con el paso de los años; ni con ello, me dejaba llevar por esos delirios de grandeza: “dedícate a esto que serás un pintor famoso”. El ego (pese a tenerlo muy desmesurado en aquella época de mi juventud) permanecía controlado. Siempre lo ha estado en casos vitales, otras es necesario para dar ciertas embestidas. El yo interno es muy fuerte y su lucha con el interior, encarnizada… Pintar es una distracción que me acompaña desde pequeñito; recuerdo rallaba a lápiz la puerta interior de los armarios o en la E.G.B, dibujaba hombres y mujeres teniendo sexo o soldados abatidos en batalla en los pupitres de clase, mientras el profesor hablaba y hablaba sobre ética.
Hoy mientras preparaba la cena, me vino repentina esta reflexión y dejando el cazo con arroz a fuego lento me dispuse a anotarla…y aquí estoy, casualmente este 14 de mayo de 2014 hay Luna llena en Escorpio y no deja de sorprender mi comportamiento inquieto (más que de costumbre).
Difundo pensamientos como difundo arte. Las emociones y  las situaciones intensas hay que plasmarlas, inmortalizarlas. En estos momentos tengo el Word como medio de expresión como otras veces un bolígrafo y otras; la pintura. Como decía mi buena amiga Emilia: “la explosión de la máxima expresión”. No podemos reprimir nada o estallaremos a la larga como globos sobrecargados de aire. Aprovechemos las ocasiones. También me dijo contando yo 18 años “no cambies nunca”. Sabias palabras y gracias… las mantengo 19 años después.
Puedo exponer mi obra desde que empecé con la pintura. Puedo difundirla, e incluso puedo venderla sin ánimo de lucro, sino como pura casualidad… “no me vendo, solo fluyo!!” Todo parece producto de la curiosa e interesante “Sincronicidad” del Sr C.G. Jung.
Oye me gusta ese cuadro, por cuanto lo vendes?” y así, empieza todo;  vemos como la balanza se desequilibra volviendo a la reflexión del principio. Empiezas de un modo natural y espontáneo y terminas exponiendo, vendes cuadros a tu entorno cercano,  luego conoces a gente como Miguel Ángel Arenas “Capi” que te pide un encargo para Alejandro Sanz… y así te expandes fuera de tu tierra. En dos años has pintado y vendido más qué en toda tu vida.
Pintas a exuberantes mujeres desnudas, paisajes de infinitos inalcanzables como al mis tiempo cercanos y te relacionas con gente interesante del mundo del cine, el teatro, la música y sigues creando y sigues fluyendo… ¿qué ha pasado? De golpe, tras 17 años trabajando como poseso en tu tiempo libre escapando de la realidad dejando volar la imaginación encerrado en tu estudio;  todo parece tomar un rumbo curioso y la pintura (tu pasatiempo) se convierte en tu otro trabajo!! De pintar para ti mismo a pintar para los demás. Incluso creas tu propia web para exponer tu obra fuera de las galerías públicas, (estas con sus galeristas que cada vez te piden cantidades desorbitadas de dinero solo para que la gente vaya a saborear el cava y hartarse de ganchitos). Difundes tu obra por las redes sociales, te acabas promocionando… ¿Dónde está ahora la magia de la naturalidad, la sencillez y la espontaneidad? La balanza se ha desequilibrado…
Pinto por sentimiento, es ya una rutina más en mi vida, otro puro y beneficioso pasatiempo. Tengo claro lo que es afición, pasión y lo que es trabajo y dedicación. Se debe separar una cosa de la otra. La pasión, la rutina y la visceralidad deben seguir conviviendo pero no afectando tu entorno cercano. El hecho de pintar es encerrarse en la realidad durante el tiempo que dura un cuadro. No te puedes llevar todo lo personal a tu puesto de trabajo, tienes obligaciones, otros te mandan tareas que debes cumplir con tiempo y presión. Debes darlo todo sin dejarte llevar por problemas o situaciones absorbentes. ¡Te ganas el pan! Tu visceralidad no puede influir en tu vida “normal”.
No puedes llevarte el espíritu “bohemio” al trabajo, no puedes fantasear mientras tu jefe te mete caña, no puedes sacar imágenes irreales a formas reales cuando hablas con un cliente. La auto-hipnosis artística en este caso, no es recomendable. Debes resérvala para tus momentos de creación, en tu intimidad. Siendo consciente de la dura repercusión a tu entorno más querido, es claro que se debe equilibrar y convivir finalmente en harmonía con ello.

Durante casi 4 años la acción ha provocado llegar a esta meditación; Causa y Efecto. Desde que terminó mi contrato con la última empresa donde trabajé durante años dándolo todo. A partir de ese momento era seguir levantándose todos los días a las 7 de la mañana comenzando una rutina de 12 horas de creación, producción y gestación de proyectos, busqueda incansable de trabajo, formación y constante desarrollo y dándolo todo y dedicado, cuando me ponía a pintar.
Aferrarte a lo que en esos momentos tienes. En mi caso, fué mi salvación a la desesperación.
Hoy más claro que nunca veo a qué lado se inclina la balanza y qué buena sensación… no sabes mañana que puede suceder. La vida es tomar decisiones y esta; es clara y crucial. No es escoger, no es cambiar… solo es ver a qué lado se inclina tu vida, simplemente es dejarse llevar, fluir. “Sincronicidad”.

 Toni H Carné 14-05-2014 (Luna llena de Escorpio)